Nuevas perspectivas sobre el “domicidio” y la destrucción en Gaza

El reciente bombardeo de Gaza por parte de Israel, que provocó la destrucción de más de un tercio de las viviendas, ha llevado a los expertos jurídicos a considerar el concepto de “domicidio”. Este término se refiere a la destrucción masiva deliberada de viviendas con el objetivo de hacer el territorio inhabitable. Si bien no se reconoce oficialmente como un crimen contra la humanidad según el derecho internacional, la escala de destrucción en Gaza ha planteado dudas sobre la viabilidad futura de la región.

En la actual guerra de Gaza, iniciada tras un ataque de Hamás al sur de Israel, expertos independientes estiman que casi el 40% de las viviendas en Gaza han resultado dañadas o destruidas. Esto ha provocado que 1,8 millones de personas se vean desplazadas internamente, muchas de las cuales viven hacinadas en refugios de la ONU en el sur. La magnitud de la devastación supera los conflictos y esfuerzos de reconstrucción anteriores.

El debate central gira en torno a si los grandes daños a la infraestructura son consecuencia de la persecución de Hamás o parte de un plan encubierto para expulsar a los palestinos de Gaza, haciendo que el territorio sea inhabitable a largo plazo. El término “domicidio” llama la atención sobre la destrucción intencional de viviendas e infraestructura con el objetivo de impedir la formación de una sociedad semiviable en Gaza.

Si bien la protección de hogares civiles está cubierta por el Estatuto de Roma que establece la Corte Penal Internacional en conflictos entre estados, no está explícitamente catalogada como un crimen contra la humanidad en conflictos dentro de un estado o que involucran a actores no estatales. Este vacío legal permite una posible falta de rendición de cuentas en casos como la destrucción en Gaza.

Vale la pena señalar que debates similares sobre la destrucción masiva de viviendas han surgido en contextos como la guerra civil siria en Alepo, los asentamientos rohingya en Myanmar y la ciudad de Mariupol en Ucrania. La cuestión de abordar las hostilidades que destruyen sistemáticamente viviendas e infraestructuras, haciendo que ciudades enteras sean inhabitables para los civiles, requiere atención urgente.

El relator de la ONU sobre el derecho a la vivienda, Balakrishnan Rajagopal, enfatiza la necesidad de que los países que se oponen a la situación en Gaza presionen para que se modifique el derecho internacional, tal como lo hicieron cuando consideraron el hambre como un crimen contra la humanidad. Al cerrar esta brecha de protección, la destrucción masiva de viviendas en Gaza podría potencialmente ser procesada.

Los líderes israelíes argumentan que los daños a los edificios y la pérdida de vidas civiles son lamentables pero necesarios debido a que Hamás utiliza escuelas y hospitales como escondites y su negativa a rendirse. Sin embargo, las imágenes satelitales sugieren que la escala de destrucción puede ir más allá de la necesidad militar.

El alcance de los daños a los edificios de Gaza es un tema de debate, pero el uso reciente de datos de radar satelital ha ayudado a proporcionar una imagen más clara. Según el análisis de datos de la Agencia Espacial Europea, entre el 47% y el 59% de los edificios en el norte de Gaza, el 47% y el 58% en la ciudad de Gaza, y porcentajes menores en otras regiones han resultado dañados. Esto indica que alrededor del 70% de los edificios permanecen intactos, aunque estas cifras pueden haber cambiado desde que se realizó el análisis.

No sólo se han visto afectados los edificios, sino también las instituciones y la infraestructura críticas que serían necesarias para la recuperación y estabilización de Gaza después del conflicto. La destrucción de instalaciones educativas, lugares de culto, hospitales, huertos, invernaderos y tierras de cultivo ha exacerbado aún más el impacto en la región.

Si bien el término “domicidio” puede no tener peso legal, el concepto llama la atención sobre la destrucción masiva intencional de viviendas y enfatiza la necesidad de rendir cuentas. Mientras los expertos jurídicos internacionales y las organizaciones humanitarias llaman a la acción, es crucial seguir examinando las implicaciones a largo plazo de la destrucción en Gaza para las vidas y las perspectivas futuras de sus habitantes.

Preguntas frecuentes (FAQ)

  1. ¿Qué es el domicidio?

    El domicidio se refiere a la destrucción masiva deliberada de viviendas con el objetivo de convertir un territorio en inhabitable.

  2. ¿Se reconoce el domicidio como crimen de lesa humanidad?

    Si bien el domicidio no está reconocido como un crimen de lesa humanidad distinto según el derecho internacional, su concepto ha ganado fuerza en el discurso académico.

  3. ¿Por qué la destrucción en Gaza genera preocupación sobre el domicidio?

    Los grandes daños a viviendas e infraestructuras en Gaza han llevado a los expertos a preguntarse si son un subproducto de la persecución de Hamás o parte de un plan encubierto para expulsar a los palestinos de la región, haciéndola inhabitable.

  4. ¿Por qué existe un vacío legal a la hora de abordar la destrucción de viviendas civiles en conflictos dentro de un Estado o que involucran a actores no estatales?

    La protección de hogares civiles está cubierta explícitamente por el Estatuto de Roma para conflictos entre Estados, pero no figura como crimen de lesa humanidad en conflictos dentro de un Estado o que involucran a actores no estatales, lo que deja espacio para una posible impunidad.

  5. ¿Qué se puede hacer para abordar la cuestión del domicidio en Gaza?

    Expertos jurídicos y organizaciones humanitarias están pidiendo a los países que se oponen a la situación en Gaza que aboguen por enmiendas al derecho internacional, similares al reconocimiento de la hambruna como un crimen contra la humanidad. Cerrar esta brecha de protección permitiría procesar a los responsables de la destrucción masiva de viviendas en Gaza.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *