Explorando el complejo panorama de la misión anti-ISIS

El reciente anuncio del Primer Ministro iraquí, Mohammed Shia al-Sudani, de retirar de Irak a unas 900 fuerzas de la coalición liderada por Estados Unidos ha planteado dudas sobre el futuro de la misión anti-ISIS en el país. Al-Sudani afirmó que las justificaciones para la presencia de estas fuerzas han terminado, refiriéndose a la disminución de la amenaza del Estado Islámico o ISIS.

En respuesta a esta decisión, Al-Sudani planea establecer un comité bilateral, que incluya a miembros de las fuerzas de la coalición, para supervisar el proceso de poner fin a su presencia en Irak. Sin embargo, sigue siendo incierto si al-Sudani y los bloques políticos vinculados a Irán que son cruciales para su posición lograrán expulsar a las fuerzas de la coalición. Sin embargo, esta medida puede resultar en limitaciones a sus operaciones dentro del país y en la región en general.

El llamado a la retirada de las fuerzas de la coalición se produce poco después de que Estados Unidos atacara a Mushtaq Jawad Kazim al-Jawari, también conocido como Abu Taqwa, líder del grupo militante chiíta Harakat al-Nujaba (HaN), asociado con Irán. Este ataque ha complicado aún más la situación, ya que ha sido descrito por la oficina de al-Sudani como un “ataque injustificado contra una entidad de seguridad iraquí”. Este tipo de ataques se vienen produciendo de forma intermitente, con intensidad variable, desde hace varios años.

El artículo original destaca los desafíos que enfrentan las fuerzas de la coalición estadounidense al responder a ataques de grupos como Harakat al-Nujaba. Los ataques limitados han demostrado ser ineficaces para disuadir futuros ataques, mientras que acciones más agresivas podrían agravar la situación y tener consecuencias indeseables. Este complejo paisaje requiere una navegación cuidadosa para garantizar la estabilidad a largo plazo de la región.

Preguntas frecuentes:

P: ¿Cuál fue el propósito de las fuerzas de la coalición lideradas por Estados Unidos en Irak?
R: La Coalición Global para Derrotar al ISIS encabezada por Estados Unidos se estableció en 2014 con el objetivo de desalojar al ISIS de sus territorios controlados en Irak y Siria. Este grupo extremista impuso su propia interpretación del Islam sunita, cometiendo actos atroces como ejecuciones, secuestros y ataques terroristas contra objetivos occidentales.

P: ¿Ha logrado la coalición con éxito sus objetivos?
R: En el transcurso de cinco años, la coalición logró desmantelar gran parte de la infraestructura de ISIS y expulsar al grupo de los territorios que alguna vez ocupó. Sin embargo, ISIS sigue activo a través de grupos afiliados que operan en todo el mundo. Además, miles de personas asociadas con ISIS, incluidos excombatientes y sus familias, siguen recluidas en prisiones y campos de desplazados.

P: ¿Cómo está evolucionando la misión de la coalición?
R: Según el Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM), ISIS todavía representa una amenaza en la región, aunque con una capacidad reducida. La misión de la Fuerza de Tarea Conjunta Combinada del CENTCOM – Operación Resolución Inherente es ayudar a las fuerzas asociadas, como el ejército iraquí y las Fuerzas Democráticas Sirias, a asegurar una derrota duradera de ISIS y establecer un marco de cooperación en materia de seguridad.

P: ¿Qué papel juegan las Fuerzas de Movilización Popular (FMP)?
R: Las FMP, milicias predominantemente chiítas, son técnicamente parte del ejército iraquí, pero mantienen diversos grados de afiliación con Irán. Estos grupos han estado lanzando ataques con cohetes contra bases estadounidenses en Irak y Siria. Si bien algunos están estrechamente alineados con la estrategia y los intereses de Irán, otros pueden desviarse o incluso actuar en contra de las directivas de Irán.

P: ¿Cuáles son las posibles consecuencias de eliminar las fuerzas de la coalición liderada por Estados Unidos?
R: La decisión de retirar las fuerzas de la coalición de Irak podría conducir a una reorganización de la dinámica de poder dentro del país. Al-Sudani ha estado navegando por el delicado equilibrio entre diferentes intereses, incluidos los de los grupos alineados con Irán, las facciones kurdas y suníes y los de Estados Unidos. Las consecuencias de esta retirada siguen siendo inciertas y merecen mucha atención en la región.

Es importante explorar todos los escenarios posibles y considerar las posibles implicaciones de la evolución de la situación en Irak. Mantener la estabilidad y contrarrestar las amenazas residuales que plantean grupos como ISIS requiere un enfoque integral y multifacético.

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