Una lucha desesperada por la supervivencia

En la región de Gaza devastada por la guerra, más de medio millón de personas enfrentan hambre y hambre severas, lo que representa una cuarta parte de la población. Esta terrible situación, detallada en un informe reciente de las Naciones Unidas y otras agencias, arroja luz sobre las devastadoras consecuencias del bombardeo y asedio de Gaza por parte de Israel en respuesta a un ataque de Hamas. La magnitud del hambre y la desnutrición supera incluso las casi hambrunas presenciadas en Afganistán y Yemen.

Se ha identificado que la ayuda insuficiente que ingresa a Gaza es la causa principal de esta crisis humanitaria. El hambre de la población aumenta cada día y el riesgo de hambruna acecha. Arif Husain, economista jefe del Programa Mundial de Alimentos de la ONU, comenta que la situación en Gaza no se parece a nada que haya visto antes.

El impacto de la guerra va mucho más allá del hambre. El conflicto ha obligado a más de 1,9 millones de residentes de Gaza, más del 80% de la población, a huir de sus hogares. Muchos de ellos están ahora hacinados en refugios de la ONU, carentes de necesidades básicas y viviendo en condiciones precarias. Además, el sector sanitario de Gaza se ha derrumbado, ya que la mayoría de sus instalaciones ya no funcionan. Sólo nueve de los 36 establecimientos de salud permanecen parcialmente operativos, todos ellos ubicados en el sur. Los pacientes heridos no reciben tratamiento y el personal médico lucha por brindar atención con suministros limitados.

La continuación de los bombardeos y los combates exacerba la crisis, provocando mayor destrucción y obstaculizando los esfuerzos de recuperación. Sin embargo, en medio del caos, existen esfuerzos internacionales para abordar esta terrible situación. Los miembros del Consejo de Seguridad de la ONU están negociando actualmente una resolución patrocinada por los árabes para detener los combates y facilitar mayores entregas de ayuda.

El fracaso de los intentos iniciales de garantizar que llegue suficiente ayuda a los palestinos es evidente. Al comienzo de la guerra, Israel detuvo la entrega de suministros esenciales, incluidos alimentos, agua, medicinas y combustible. Bajo presión estadounidense, se permitió la entrada de una cantidad limitada de ayuda a Gaza a través de Egipto. Sin embargo, las agencias de la ONU informan que en las últimas semanas sólo se ha satisfecho el 10% de las necesidades alimentarias de Gaza.

Aunque Israel ha permitido recientemente la entrada de más ayuda a través de su cruce de Kerem Shalom, una explosión en el lado palestino del cruce detuvo temporalmente la recogida de ayuda. La culpa de la explosión sigue siendo objeto de controversia. Mientras tanto, el presidente israelí Isaac Herzog critica a la ONU y enfatiza que la entrega de ayuda podría aumentar significativamente si la organización cumpliera con sus responsabilidades.

El informe publicado por la ONU y agencias no gubernamentales destaca la gravedad de la crisis y revela que toda la población de Gaza está sufriendo una crisis alimentaria. El número de personas en niveles catastróficos (de hambruna) ha llegado a 576.600. El hambre afecta a casi todas las personas en Gaza. La falta de alimentación ha debilitado el sistema inmunológico, poniendo a la población en alto riesgo de sufrir brotes de enfermedades.

El conflicto entre Israel y Hamás continúa intensificándose, y ambas partes están decididas a lograr sus objetivos. Israel pretende destruir las capacidades militares de Hamás y asegurar la liberación de los rehenes capturados durante un ataque anterior. Mientras tanto, Hamás muestra sus formidables capacidades militares lanzando cohetes hacia el centro de Israel. Si bien Estados Unidos apoya la campaña de Israel, se intensifican los llamados a realizar mayores esfuerzos para proteger a los civiles.

Esta terrible situación también tiene implicaciones importantes para la atención sanitaria en Gaza. El número de muertos sigue aumentando, superando los 19.600 según el Ministerio de Sanidad, sin distinguir entre muertes de civiles y combatientes. Los hospitales y las instalaciones de salud sufren grandes daños y el personal médico no puede proporcionar la atención adecuada. El Hospital Ahli, por ejemplo, se ha convertido en un lugar donde los pacientes esperan morir.

El pueblo de Gaza está atrapado en una lucha desesperada por la supervivencia básica. Sus historias y luchas no deben olvidarse, y es necesaria una acción internacional urgente para aliviar su sufrimiento y lograr una resolución duradera del conflicto.

Preguntas más frecuentes

¿Cuál es la situación actual en Gaza?

Gaza está experimentando actualmente una grave crisis humanitaria, con más de medio millón de personas enfrentando el hambre. La región ha sido devastada por la guerra y sufre una escasez de suministros esenciales.

¿Qué causó la crisis humanitaria en Gaza?

La crisis en Gaza es causada principalmente por los bombardeos y el asedio del territorio por parte de Israel, en respuesta a un ataque de Hamás. La entrada insuficiente de ayuda a Gaza ha exacerbado la situación.

¿Cuáles son las implicaciones para la atención sanitaria en Gaza?

El sistema de salud en Gaza ha colapsado y la mayoría de los centros de salud ya no están operativos. Los pacientes heridos no reciben tratamiento y el personal médico enfrenta inmensos desafíos a la hora de brindar atención.

¿Qué esfuerzos internacionales se están realizando para abordar la crisis?

Se están llevando a cabo negociaciones en el Consejo de Seguridad de la ONU para una resolución patrocinada por los árabes para detener los combates y aumentar las entregas de ayuda.

¿Cómo está afectando el conflicto a los civiles?

Los civiles en Gaza están sufriendo inmensamente como resultado del conflicto. Muchos han sido desplazados de sus hogares y viven en condiciones de hacinamiento. También existe un alto riesgo de brotes de enfermedades debido a la desnutrición y al sistema inmunológico debilitado.

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